miércoles, 7 de abril de 2010

Prólogo

El se gasta en parecer normal, se esconde tras una barrera fuertemente opuesta quien es. Oculta su forma, su sentir, sus verdaderos miedos y valores; suele ocultarse tras esa máscara un tanto hipócrita y fuerte para pasar desapercibido en un mundo que lo tiene a mal traer, se refugia en la música, en la amistad, a veces un tanto falsa, pero suficientemente real para el, que en su profundidad pide alojamiento en algún corazón pasajero decidido a querer.
Ultimamente se viene uniendo cada vez más con su alter-ego, esa máscara que lo proteje de la adversidad, y se ve levemente atraido por la retrotracción, esto lo hace cada vez más frío, calculador, y ajeno al amor, quiere negar su necesidad, y a la vez también se mimetizan sus miedos, cada vez más al frente en toda situación.
Este personaje tan peculiar, aveces encuentra relaciones pasajeras con gente del sexo opuesto, las cuales no duran, ya que el se ve desganado, y, ajeno al amor, intenta escaparle al compromiso. Así es él, el personaje de nuestra historia, un tanto adicto, un tanto ambicioso, y mucho más que todo, miedoso a lo desconocido.

1 comentario:

  1. A ver qué nos cuenta de este personaje adicto... la adicción y la ambición no son buenas compañeras... le dejo un saludo Mr. Q.

    Y mi más sincero agradecimiento.

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