Em, nuestro personaje, cumplía sus 16 años, cursando la escuela secundaria, con amigos y no tan amigos, como todos tuvieron en tal momento. El hacía actividades extraprogramáticas además del colegio, y hacía 2 años había comenzado a fumar.
Nuestro personaje, agoviado por una inmensa carga que lo mantuvo prisionero durante toda su vida, ya no soportaba una realidad familiar de la cual se sentía esclavo, así como la vida seguía su curso, su tormento seguía y crecía... Su gran problema era su padre, una persona fría, distante, ajena a la demostración de afecto, y hasta aveces violento con nuestro pequeño e indefenso Em. Acompañando a su decrecimiento de auto-estima, comenzó a hacer lo que muchos llaman "malas compañías", donde se topó con el mundo de las drogas, el alcohol, etcétera... En fin, las adicciones.
Em no podía dirigirle la palabra a su padre por un temor enorme que el le había generado desde muy pequeño, esto lo hizo distanciarse cada vez más de su vínculo familiar y a sentir espasmos respiratorios a causa del mar de adicciones en el que se veía inmerso.
martes, 13 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
Prólogo
El se gasta en parecer normal, se esconde tras una barrera fuertemente opuesta quien es. Oculta su forma, su sentir, sus verdaderos miedos y valores; suele ocultarse tras esa máscara un tanto hipócrita y fuerte para pasar desapercibido en un mundo que lo tiene a mal traer, se refugia en la música, en la amistad, a veces un tanto falsa, pero suficientemente real para el, que en su profundidad pide alojamiento en algún corazón pasajero decidido a querer.
Ultimamente se viene uniendo cada vez más con su alter-ego, esa máscara que lo proteje de la adversidad, y se ve levemente atraido por la retrotracción, esto lo hace cada vez más frío, calculador, y ajeno al amor, quiere negar su necesidad, y a la vez también se mimetizan sus miedos, cada vez más al frente en toda situación.
Este personaje tan peculiar, aveces encuentra relaciones pasajeras con gente del sexo opuesto, las cuales no duran, ya que el se ve desganado, y, ajeno al amor, intenta escaparle al compromiso. Así es él, el personaje de nuestra historia, un tanto adicto, un tanto ambicioso, y mucho más que todo, miedoso a lo desconocido.
Ultimamente se viene uniendo cada vez más con su alter-ego, esa máscara que lo proteje de la adversidad, y se ve levemente atraido por la retrotracción, esto lo hace cada vez más frío, calculador, y ajeno al amor, quiere negar su necesidad, y a la vez también se mimetizan sus miedos, cada vez más al frente en toda situación.
Este personaje tan peculiar, aveces encuentra relaciones pasajeras con gente del sexo opuesto, las cuales no duran, ya que el se ve desganado, y, ajeno al amor, intenta escaparle al compromiso. Así es él, el personaje de nuestra historia, un tanto adicto, un tanto ambicioso, y mucho más que todo, miedoso a lo desconocido.
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